jueves, 17 de noviembre de 2011

sentimientos olvidados

Estaba tan acostumbrada a no desarrollar sentimientos,
que había olvidado muchas sensaciones.
Había olvidado como revoloteaban miles de mariposas en mi estomago,
no recordaba como dibujar una sonrisa espontánea cada mañana
ni lo que era ansiar la presencia de alguien.
Creí que doblegar mi carácter ante un hombre no iba a ser posible.

Y así como olvidé el lado agradable de las relaciones,
tampoco recordaba lo amargo de las separaciones.
Lagrimas, rabia, celos no eran palabras que estaban escritas en mi diccionario.
Mi orgullo no me permitía aceptar que él era importante.

Y no me arrepiento de haberle puesto fin a la historia,
tampoco lamento haberla comenzado,
pero hoy acepto que he llorado nuevamente por un hombre,
que tengo un nudo en la garganta por todos los reclamos que nunca hice,
y que me duele.!

Si... me duele...
Tengo sal corriendo en mis venas,
y arde en cada una de las heridas de mi corazón.

Siento rabia por.... por..... por.....
en realidad no se por qué.
No se si la rabia es conmigo por no saber elegir nunca con quien me enredo,
contigo por no valorarme,
con la vida por sus causalidades y casualidades.
Pero si se que hay una llama encendida en mi pecho,
que me quema y desata sentimientos contenidos.

Extrañamente siento que todo esto es una buena señal.
Me siento viva.
Me siento capaz de SENTIR.
Y mejor aún,
estoy convencida que puedo usar estos sentimientos olvidados a mi favor.