Perdiste.
Como era de esperarse, no viniste. No te esperaba realmente, quien perdió, fuiste tu. No sufro de miedo a la soledad, no me desespero por compañía, el entendimiento no se me nubla por falta de sexo. No eres algo realmente, solo fuiste una "posible" opción. Y ahora hasta eso perdiste. Adiós.