jueves, 15 de noviembre de 2012

Sentir, Estar y Querer

Me siento feliz...
Por haberme topado con tus ojos pardos
Estoy ilusionada...
Con un amor a distancia
Quisiera...
Detener el tiempo y quedarme congelada en tu mirada

Me siento  frustrada...
Cuando anochece y no se nada de ti
Estoy agotada...
Porque irremediablemente te quiero
Quisiera...
No decirte adiós

Me siento perdida...
Cada vez que amanece sin ti
Estoy desolada...
Por las circunstancias que nos separan
Quisiera...
Que fueses el indicado

Me siento abrumada...
Porque el silencio envenena mi espacio y no haces nada para cambiarlo
Estoy decepcionada...
Porque no eres mas que una aventura
Quisiera...
Que no dolieses tanto...

Pero... dueles.
Dudo que seas el indicado.
Así que te diré adiós,
porque esta claro que eres sinónimo de efímero
y yo anhelo lo inextinguible



jueves, 27 de septiembre de 2012

Te quiero...

No voy a rebuscar en la academia  
palabras para ver quién me las premia 
si este mundo cabe en dos palabras 
te quiero. 

Te quiero mientras dure que te quiera ....

Te pienso mientras suena la letra de esa canción.
Te quiero aunque esta historia esté a 140 Km de distancia,
Te quiero sin habértelo dicho
Te quiero a pesar de que no lo acepto

Te quiero sin certeza de que perdure
Pero sencillamente, te quiero

domingo, 2 de septiembre de 2012

Mi capacidad de soñar..

Cuando era niña, soñaba con independencia.
Anhelaba amores adolescentes y habilidades artísticas que aún no llegan.
Si sumase todo el tiempo invertido, he de haber pasado meses enteros imaginando mi vida como una novela.

Siendo una adolescente, seguía soñando con independencia.
Pero esta vez quería huir de mi casa, no volver a ver a mi madre nunca más.
Solía detestarla tanto, pensaba que escapar era la solución a su asfixiante paranoia.

Soñé mucho, sin soñar nada.
Soñaba bajo un estigma de paradigmas, y eventualmente mis metas fueron pareciéndose a lo que mis padres querían y esperaban de mí.
Debía obtener un título universitario y de alguna forma, redimir las equivocaciones otrora de mis progenitores.
Para mi abuela, estudiar en la universidad y estar enamorada eran temas mutuamente excluyentes.
Tantos paradigmas rondaban en mi vida, que cuando creciese debía ser así, exactamente como soy ahora.

Si algo caracterizó gran parte de mi vida, es que no era capaz de confrontar.
Comunicar abiertamente mi forma de pensar, era algo que causaba un gran conflicto con mi madre.
Eventualmente, suprimí cualquier impulso de confrontación y opté por callar.
Gran error. Los niveles de resentimiento, llegaron a un punto peligroso. Tenía que estallar.
Al final, el saco termina rompiéndose por el lado mas débil.

Hoy, a mis 25 años, no está mal quien soy.
Aprendí a confrontar, por demás.... A veces debo dejar de discutir con la gente.
Estoy libre de odios y resentimientos. A pesar que unos ojos pardos me cautivaron y abandonaron al poco tiempo.
Lo mas grave de todo, mi capacidad de soñar se ha extinguido.

Creo que ya no sueño, estoy tan convencida en ser racional que olvido soñar un poco con imposibles.
Hace tiempo abandoné la idea ser patinadora sobre hielo profesional, porque no existían pistas en mi ciudad.
Quise ser cantante, pero mi voz apesta.
Deseaba aprender a tocar batería, pero no tengo tiempo.

En lugar de sueños, tengo aburridas metas en el mediano y largo plazo.
Estudiar un posgrado. Una promoción en mi trabajo.
Aprender mas idiomas. Dar clases en la universidad.
Eventualmente, casarme y tener una familia.

A pesar de todo, hoy he decidido soñar.
Quiero viajar. Conocer los cinco continentes.
Conocer gente, culturas. Salir de mi burbuja de cristal, de mi "independencia".

Quiero darle un giro a mi vida.
Arriesgarme a hacer algo totalmente diferente a mi paradigma de vida.
Es algo que he estado pensando mucho últimamente.
Significa abandonar todo.
Bah... ¿qué es todo? ¿un trabajo? ¿responsabilidades?
El 2013 espero vivirlo a cientos de kilómetros de distancia de aquí.

Que vivan los sueños.!




domingo, 24 de junio de 2012

Un encuentro con sus ojos pardos...

Sus ojos pardos me encontraron un viernes,
me siguieron, curiosos de cada uno de mis movimientos
pero cuidadosos de los intrusos presentes.

La noche transcurría. 
Hubo un sutil acercamiento. 
No preste atención, estaba deslumbrada con otros ojos.
Prudente del ambiente,
no te convertiste en un acechador mas de mis huellas.

No perdiste la batalla, solo cambiaste su curso.
Tiraste los dados, propiciando un nuevo encuentro.
Perspicaz y audaz, noté el marrón rojizo de tus ojos
sumergiéndome en la profundidad de tus pupilas.

Ahora deseo tener frente a mí tus ojos pardos,
la esperanza de un nuevo camino hace latir mi corazón,
no más deseos de amores gastados,
me siento segura de tu mirada acaramelada.

jueves, 7 de junio de 2012

Sentimientos encontrados...


Dudas...
Hay palabras dichas, sueños no concretados
Quiero creer en tu interes por mí;
la ilusión me ha invadido, mis expectativas se han incrementado
pero no hay hechos que avalen tus intenciones

Adios...
Lo dije... pero me aterra que sea definitivo
Tienes significado sin haber tenido un papel en mi vida

Opciones...
Las tengo... pero sigo creyendo que eres el indicado

Sentimientos encontrados...

miércoles, 30 de mayo de 2012

La mujer que quería ser...

La jornada de hoy me llevó a pensar en los sueños de la otrora niña Luna Arena, y también en la persona que solía ser.
Cuando era una chiquilla, mi abuela cuidaba de mi. No porque mis padres no pudiesen, solo adoraba su compañía y cuando me separaban de ella, lloraba desconsoladamente; optaba por lágrimas para convencer a mi padres de que no me obligasen a separarme de ella.

En el día a día, detestaba cuando mi hermano menor jugaba a sacarme de quicio con sus travesuras. Pasaba horas enteras en frente del televisor, y conocía todos los dramas de las novelas del momento. Soñaba con ser cantante o bailarina, adoraba ver concursos de canto y al ballet de los canales nacionales, que en aquel entonces sus coreografías eran realmente artísticas.  Eventualmente, supe que mi voz no iba a ser lo suficientemente buena para el mundo del arte y el espectáculo.

Cuando la televisión paga llegó a mi vida, adoraba ver las competencias de patinaje sobre hielo. Soñaba con convertirme en la ganadora de esos torneos internacionales, representando la bandera de Venezuela. Pero en mi ciudad no habían pistas de hielo.

Siempre tuve excelentes calificaciones en la escuela, no obstante nunca tuve una aspiración profesional; nunca dije que quería ser bombera, ingeniera, licenciada, carpintera, etc. Quizás porque ninguno de mis padres tenía un título universitario y no entendía que hacían para ganar dinero.

Quería crecer y estudiar en la universidad, aunque no sabía qué. Siempre me gustó estudiar, aunque por mucho tiempo pensé que tener buenas calificaciones me hacía estúpida, y me sentía rechazada. La verdad es que durante un par de años, mis compañeros de clase me rechazaban; pero siempre fui fuerte y con el paso de los años algunas de esas personas experimentaron el rechazo en carne propia.

Durante la adolescencia soñaba mucho, soñaba despierta. Y lo que ocupaba mi pensamiento era encontrar a mi príncipe azul. Esa etapa fue dura, no puedo recordar porque mi mamá vivía peleando en la casa, pero yo callaba toda la rabia y quería huir. Mi mayor meta era irme de mi casa; quería estudiar en la universidad y trabajar para abandonar a mi progenitora porque no la soportaba.

En conclusión, pudiese decir que nunca tuve aspiraciones reales; siempre imaginaba a un tercero sacándome de mi miseria personal; sin admitir mi parte de la culpa en las situaciones. Gracias a Dios que eso cambió y soy alguien diferente.

domingo, 27 de mayo de 2012

III. Recorriendo el país de los sueños - una historia cualquiera


Sophie Smith Benoit, quebequense de nacimiento, hija de una dulce francesa y de un estricto inglés, corría desesperadamente con su pesado bolso negro, que mas allá de cargar mallas y zapatillas de ballet, se encontraba lleno de sueños e ilusiones.

Había recibido la mejor educación, y su padre, un inmigrante recio, esperaba que se convirtiese en la sucesora del negocio familiar. Su juventud había estado cargada de cálculos, responsabilidades y trabajos de verano como asistente de su progenitor. Pero su corazón nunca estuvo en ser una empresaria, por más que intentó convertirse en la hija que tanto anhelaba su padre, solo consiguió sufrir calladamente.

Durante los últimos años, Sophie tuvo la misma rutina diaria.  Se levantaba a las 6:00 a.m. y luego de asearse y vestirse, se dirigía a tomar el autobús que la llevaría a la Universidad de Laval. En el trayecto, compraba un café para intentar, sin éxito, aumentar su entusiasmo. Una vez finalizadas sus clases, debía cumplir con su trabajo de medio tiempo como administradora en alguna de las empresas de su padre. Ninguna de estas tareas, animaban a nuestra protagonista.

No obstante, no todo en la vida de Sophie era un castigo (así lo había definido ella). El ballet había entrado a su vida desde que tenía 3 años, gracias a su madre, quien insistió que todo niño debía aprender a independizarse con disciplina y compromiso al mismo tiempo que se mantenía saludable; argumentos que ni el Sr. Smith podía contradecir.

El ballet fue durante todo el tiempo su vía de escape a toda la presión que imprimía su padre. Era realmente buena bailando, según ella, su cuerpo y su mente eran libres durante esas horas que disfrutaba haciendo fouettés, pliés, prot de bras...

Tres meses atrás, la oportunidad de su vida había llegado. En una de las presentaciones anuales de su escuela de ballet, un importante director descubrió su talento y la invitó a formar parte de una importante compañía de ballet en Montreal.

Su vida dio un vuelco, decidió armarse de valor y dejar todo - incluyendo a su padre - y empezar a vivir la vida que siempre soñó. Y ahora, se encontraba allí, en ese autobús camino a Montreal, al lado de ese apuesto chico con acento portugués, cuyas palabras la habían estremecido.

A Sophie no se le daban bien las relaciones; vivir bajo la dictadura de su padre le había limitado tanto los sueños como las amistades y posibles noviazgos. Su vida había estado tan ocupada con el negocio familiar, que no pudo vivir las experiencias propias de su edad. Por eso cuando este chico pronunció - a tu lado, solo puedo estar bien - no supo como reaccionar.

Por primera vez, había sentido un nerviosismo misterioso comparable solo con la sensación de ansiedad y ganas que experimentada antes de salir al escenario a bailar. Pero su falta de experiencia, había consternado al chico. ¡Qué estúpida había sido! Pasó todo el camino pensando qué podía hacer para solventar el incidente.

Así que en un arranque de valentía mientras el autobús se estacionada en Montreal, arrancó una hoja de su agenda, escribió su nombre y su número; se levantó del asiento, tomó su pesado bolso negro y cuando las puertas del vehículo estuvieron abiertas, se dirigió al muchacho y con voz nerviosa le dijo - Me llamo Sophie, llámame algún día si quieres - huyendo rápidamente.



una historia cualquiera (II)

Ese sábado, Michell había decidido escapar de los cientos de libros y obligaciones de la universidad e ir a conocer Montreal. En las últimas semanas se había encontrado ausente, abstraído de la realidad por causa de un importante proyecto con una empresa canadiense; reto que el sabía le daría una importante oportunidad profesional.

Cansado de estar encerrado en su estudio, tomó sus cosas y marchó a la estación de autobuses, decidido a dar un paseo por la metrópolis quebequense. Compró el boleto, subió al vehículo y se sentó en la butaca numerada que le correspondía.

Con las puertas ya cerradas, el bus se disponía a partir. No obstante, un minuto antes de la salida irrumpió abruptamente un pasajero mas: una joven pelirroja subía respirando entrecortadamente, parecía que hubiese corrido un maratón cargando aquel enorme bolso negro. - Merci beaucoup monsieur - dijo al conductor, mientras su rostro se iluminaba con una gran sonrisa de alivio.

La chica caminó a lo largo del pasillo buscando su asiento, cuando lo encontró intentó subir al compartimiento superior del equipaje, ese pesado bolso que traía consigo. Michell atónito con la sorpresa, salió rápidamente en ayuda de la doncella en apuros, no sin antes tropezar en el pasillo.

Ella sonrió y le agradeció el gesto. Luego, los dos procedieron a ocupar sus asientos. ¡Michell no lo podía creer! Esa chica, la que él había contemplado día a día en aquella boulangerie, y luego había desaparecido misteriosamente, se encontraba allí, en ese autobús, a su lado, sonriendole.

Quizo hablar, pero no supo que decir. Eso nunca le había pasado, fue un golpe duro para él. No recordaba ninguno de sus chistes quebequenses. Las gotas de sudor empezaron a rodar desde su sien hasta el cuello, mientras su piel dorada palidecía rápidamente.

La chica se percató de la situación y le preguntó si se sentía bien; él no pronunció palabra alguna, se limitó a verla con sus grandes ojos verdes como quien contempla maravillado un ser de otro mundo. Ella volvió a preguntarle,  mientras que el solo atinó a decir - a tu lado, solo puedo estar bien -

El blanco rostro de la chica se tornó rojo, mientras sus ojos evadían la mirada de Michell. De repente, la atmósfera se volvió incomoda, y él intentó disculparse, dar razones entrecortadas de sus palabras, lo cual solo los distanciaba aún mas.

Michell calló súbitamente. ¡Qué estúpido había sido! Todo ese tiempo imaginándose ese momento, y lo había arruinado. ¿Qué clase de persona inicia una conversación con una desconocida con semejante frase?

jueves, 24 de mayo de 2012

Reencuentro

Solía tener un amigo incondicional, capaz de participar en cada momento de mi vida por más insignificante que pareciese. Era increíble, él estaba conmigo la mayor parte del tiempo aunque solo fuese para compartir el silencio porque sabíamos tanto el uno del otro, que daba la impresión que no nos faltaba nada por conocer.

Un día, empecé a tener otra visión de su amistad. Me cansé de que quisiese absorber todo mi tiempo, me dí cuenta que mi amigo era un dictador en potencia, queriendo acaparar toda mi vida. No era un tema de amores de por medio, solo su forma de ser: dominar todo a su alrededor.

Empezaron las diferencias. Hubo reclamos. Discutimos. Peleamos. Peleamos mas fuerte. Nos causamos mutuamente heridas profundas. Nos separamos.

Y como es propio de Luna Arena, tomé esto como una experiencia más, la encapsulé y la envié al fondo del baúl del olvido. No me importó no volver a "ser la misma" con él, la verdad es que tampoco quería serlo.

El tiempo pasó. Años, transcurrieron años.

Ayer lo volví a ver. Hablamos. Al parecer solo quedan cicatrices de aquellas espantosas heridas. Fue tan fácil hablar con él, pareciese que todo estuviese resuelto.

Hemos madurado. Tenemos otras perspectivas. Creo que podremos recuperar nuestra relación.

lunes, 21 de mayo de 2012

No quiero darme cuenta...

No quiero darme cuenta que el niño lindo no es en realidad el príncipe que tanto deseo; sus besos recientes  han creado una expectativa irreal de lo que él y yo pudiésemos ser. 

No quiero darme cuenta que él solo quiere divertirse y que cuando consiga lo que anhela, solo seré un trofeo más en sus sábanas. Yo en cambio, empiezo a creer en un interés genuino de su parte.

Si lo vemos objetivamente, mi príncipe gris aparece eventualmente, y cuando lo hace el principal motivo de la conversación es hacerme saber que me desea. Considera que el primer paso de cualquier relación es el aspecto físico.

Desaparece los fines de semana, sin dejar rastro. No contesta mensajes o llamadas. Reaparece al inicio de semana y sin que le pida explicaciones, deja colar resumidas excusas de su desaparición temporal.

Desaparece también algunas noches. Excusas tan seguidas que empiezan a ser poco creíbles.

No quiero darme cuenta que él no es para mí.... Pero debería hacerlo.




lunes, 14 de mayo de 2012

Tú...

Hoy te vi...
Que poder tienes para volverme loca.!!
No quiero dejarme llevar por sentimientos viscerales,
pero cuando tus ojos me miran, la adrenalina comienza a recorrerme.

Tus besos hoy me supieron a gloria...
Quiero mas de ti, pero lo quiero en serio
No quiero ser otra de las que desfila por tu cama,
por el contrario, deseo ser yo quien se robe tus pensamientos..

Veamos en que se convierte esta expectativa...

lunes, 7 de mayo de 2012

Quiero...

Tengo un corazón que se alegra con el recordatorio que trae la mañana,
que late ilusionado por las oportunidades que sueña encontrar,
dispuesto a apropiarse de ellas con misteriosas hazañas,
pero sobretodo, capaz de volver a amar.
Sus heridas han sanado, las cicatrices se han borrado.
Hace falta un nuevo querer que me lleve a descubrir lo que no se.

Quiero amar y ser correspondida;
No hay soledad que matar, ni vacíos que llenar.
No quiero medias naranjas, tampoco creo en príncipes azules.
No quiero pasiones prohibidas.
Solo quiero darme la oportunidad de vivir en compañía,
de disfrutar de días y noches aterciopelados de caricias.

Quiero bailar al ritmo de la lluvia,
que mi corazón vuele cual mariposa en primavera,
sentirme en el paraíso por besos robados,
tener un rayito de sol que me abrace con dulzura
y me ame sin juzgarme.


lunes, 30 de abril de 2012

Expectativas

Te conocí en un día de esos, en el cual no planeas nada pero termina ocurriendo todo.
A pesar de que solo hubo besos asfixiados producto de tu entusiasmo alcoholizado,
para mi ocurrió mucho mas.

Llevaba algún tiempo bajo la sombra de dos fantasmas de mi pasado,
y asqueada ya de los círculos viciosos de mi juventud temprana,
le había pedido a Dios la fuerza para alejarme de ellos.
Le pedí también con ansias conocer a un compañero.

Acostumbrada a los sinsabores de expectativas incumplidas,
decidí creer que los tragos y la adrenalina que te imprime pasar la noche en otra ciudad 
habían sido el motor de tus besos.
No te miento, pasé gran parte de la velada anhelando tus labios
pero cuando eso ocurrió, fuiste tan tosco que lo único que pensaba era en librarme de ti.

Te rechacé categóricamente.
No estaba segura si lo recordarías al día siguiente. 
Tampoco sabía si todo el espectáculo había salido de tu yo consciente.
Llegué a pensar que aunque lo recordarás, probablemente no lo admitirías.
De cualquier forma, no esperaba tus mensajes posteriores.

Lo cierto es que has enviado textos a mi teléfono celular en varias ocasiones.
La primera vez pensé que se trataba del arrepentimiento moral posterior que le surge a los borrachos.
La segunda vez seguí asumiendo que se trataba de una campaña por limpiar tu nombre,
pensé que solamente aparentabas estar interesado en alguien que conociste un día y besaste en la noche.
La tercera vez empecé a creer en tu interés por mí.

Decir que quieres una relación conmigo, sería estúpido en un 50%.
No obstante, no esperar que la quieras también lo sería y en la misma proporción.
Apenas te conozco así que no voy a decir que eres una señal divina,
pero has creado cierta expectativa en mí.

Pasará solo lo que yo quiera que pasé, aquello con lo que me sienta cómoda.
No me importa si no llegamos a nada, o si solo me quieres para una noche.
Me importará solo si puedes lograr que confíe en ti.

Veamos que pasa con la expectativa.


 







lunes, 19 de marzo de 2012

una historia cualquiera (I)

Como en las cientos de veces anteriores, Michell se disponía a iniciar el día con su rutina matutina.
Entraba todos los días a la boulangerie por su expreso bien cargado, y por supuesto para verla.
Se había mudado a Quebec hacía mas de dos años para estudiar un Master, y a pesar de todas las experiencias vividas en la ciudad, no había nada que igualara la sensación que dejaban en él esos cinco minutos matutinos.

Ella debía entrar al local a las 7:00 a.m. aproximadamente.
Michell sabría cual era su estado de animo solo con escuchar la orden.
Había aprendido a conocerla sin haber entablado conversación alguna con ella.
Hoy se cumplía un año de haber entrado por primera vez a ese negocio,
y por supuesto, de haberla visto por primera vez.

No obstante, durante un año no se había atrevido a hablarle.
Al principio se excusaba diciéndose a si mismo que su francés no era suficientemente bueno, que aún no conocía la cultura canadiense y no quería arruinar la oportunidad.
Esto no lo sabia nadie.
Michell aparentaba ser el típico brasilero extrovertido, capaz de flirtear con cualquier mujer, un perfecto rompe corazones.

No obstante, la desconocida cliente de la boulangerie lo anulaba por completo.
El había aprendido a conformarse con verla pidiendo su café, y tomando el mismo autobús en la parada que se encontraba afuera del negocio.

Pero....
Ese día fue diferente.
Espero hasta las 7:30 a.m. y ella no llegó.

Y al día siguiente tampoco apareció.
Pasaron semanas.

Michell comenzaba a lamentarse por todas las cosas que pudo haber hecho.
Pero de nada valían los lamentos. Ella no iba a aparecer mágicamente.
Estaba desolado. Malhumorado. Preocupado. Decepcionado.
Lleno de impotencia.

Pero... las casualidades existen.
Donde menos esperaba, la vio.


Decisiones...

Este es un año de decisiones, así lo he decretado.
Decisiones importantes porque implican comenzar desde cero, una nueva vida.
He decidido mudarme de país.
Otro continente, otro idioma, lejos de familia y amigos.

No hay secretos ocultos detrás de mi partida,
no hay dramas sinfín que me obliguen a huir,
solo es una decisión progresista,
relacionada con ganas de vivir en una mejor sociedad.

Tengo miedo, lo admito.
Es una decisión secreta, pues solo le he confesado el misterio a una persona.
No obstante, no le temo a la soledad.
Se que tengo suficiente fortaleza para afrontar el reto,
no sin antes soltar muchas lagrimas en interminables despedidas.
Es el precio que tengo que asumir.

Decisiones difíciles las tenemos que tomar alguna vez en la vida,
y es que la vida misma es eso, decidir.
Decidir como vestirte, que desayunar, como actuar,
con quien estar...
Lo importante es que te guste tu decisión, porque vas a tener que vivir con ello.
Debes decidir si pasaras la vida entera soñando,
o si por el contrario saldrás a luchar por ello.
Si quieres encontrar respuestas, debes decidirte a buscarlas.

Si bien se intenta prever todas las consecuencias de las decisiones,
hay cosas que escapan de los límites de nuestro entendimiento
y por tanto terminan afectando a las personas que nos rodean.
En el camino perderemos o ganaremos amigos y enemigos,
y es necesario que aprendamos a aceptarlo.

Nuestras decisiones nos definen,
pues ellas son las que realmente evidencian que tan congruentes somos.
Decir y actuar se complementan, pero no siempre van de la mano,
así que debemos ser cuidadosos con decir y hacer las mismas cosas.

Decidí ser congruente.
Decidí dejar de querer tener una mejor vida e ir a buscarla.
Decidí afrontar mi miedo, y ponerme en marcha.
No es fácil, pero procuraré disfrutar el camino de mi partida.
No hay marcha atrás.








domingo, 29 de enero de 2012

Sueños frustrados...

Desde hace mucho tiempo quería hacerlo, pero no me atrevía.
Pensaba una y otra vez en dar el primer paso, no obstante no había acción solo "intención".
Intención rodeada de muchas excusas: no tengo tiempo, estoy muy vieja....

Quizás porque estoy casi a mitad de mis 20's y cada vez se acercan mas los 30's,
o sencillamente porque este 2012 lo he decretado de total apertura para mí,
decidí hacer caso omiso a mis excusas y poner en marcha una de esas cosas que siempre quise hacer.

Puede parecer banal, pero ese "sueño frustrado" se llama Fútbol.
Aunque ahora tengo un tobillo adolorido, un traumatismo en un dedo,
he perdido un partido y las prácticas son mas fuertes que mi condición física,
siento que he ganado mucho mas.

Mi espíritu se siente renovado.
La energía emocional que me ha dado el deporte es notoria.
Y no es porque se traté de fútbol, del equipo o del entrenador,
simplemente es el hecho de que esté logrando algo que había evadido con excusas.

Y poner en marcha esos sueños frustrados es lo que todos necesitamos,
SI! actuar! actuar antes de que sea muy tarde,
actuar antes de que en verdad estemos muy viejos, ese amor platónico se comprometa,
ese ascenso se lo otorguen a alguien mas, ese ser querido te deje...
Actuar! Movimiento! Acción!
Nada es imposible... Es hora de desempolvar los sueños en el fondo del baúl.

Solo debemos estar convencidos de que lo vamos a lograr...
Y eventualmente, lo lograremos..!!!
Así que manos a la obra....
A ACTUAR!!


domingo, 1 de enero de 2012

Bienvenido 2012.!
El día de hoy le digo HOLA con una gran sonrisa a esta está nueva vuelta alrededor del sol que daremos.! 
Un inicio en el que me he planteado mirar a diario todas las cosas como si fuese la primera vez, especialmente las cosas pequeñas.
Feliz Año :)