jueves, 8 de septiembre de 2011

Sorpresa...

Suelo arruinar cualquier sorpresa debido a mi instinto policial,
que me produce una sensación aberrante de curiosidad por querer saber TODO,
y a pesar de tu esfuerzo sobrehumano por que fuese una operación secreta,
hoy no me sorprendiste.

Y no me sorprendiste con el detalle que misteriosamente apareció en mi cuarto,
ni por viajar velozmente de una ciudad a otra solo por estar puntual en la cita,
ni siquiera la forma en como mágicamente contactaste a tu cómplice.

Pero SI, todo esto ha sido un sorpresa para mí.
Una sorpresa porque me he llenado de sensaciones viscerales que creí olvidadas,
porque eres tu el hombre que quiero que gobierne mis pensamientos,
y porque has puesto un poco de color a mi vida.

1 comentario:

la MaLquEridA dijo...

Lo sorprendente es que si te sorprendiste.